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Tecnología en el aula: por qué los maestros jóvenes desconfían
Tecnología en el aula: en una encuesta de EdWeek de 2026, solo el 17% de los maestros con menos de 10 años de carrera cree que ayuda a aprender. Qué significa.
Uno pensaría que los maestros más jóvenes son los más entusiastas con la tecnología en el aula. Crecieron con pantallas. Los datos dicen lo contrario. En una encuesta del EdWeek Research Center publicada el 28 de octubre de 2026, apenas el 17% de los educadores con menos de 10 años de carrera dijo que la tecnología hace más por aumentar el aprendizaje que por reducirlo. Entre los que llevan de 10 a 14 años, fue el 39%.
O sea, los maestros que más dudan de la tecnología educativa son, en buena parte, los que eran adolescentes cuando llegaron los smartphones. Eso no es tecnofobia. Se parece más a la experiencia, y coincide con lo que dicen dos décadas de investigación: la tecnología ayuda en algunos usos, perjudica en otros y casi nunca cumple lo que prometía el folleto de ventas.
Puntos clave
- 17% contra 39%. EdWeek encuestó a 596 educadores de Estados Unidos en febrero y marzo de 2026. Los de menos de 10 años de experiencia eran mucho menos propensos que sus colegas de media carrera a decir que la tecnología suma al aprendizaje.
- Desconfiar no es estar en contra. Los maestros nuevos eran más propensos a decir que la tecnología tiene las mismas probabilidades de ayudar que de perjudicar: una postura matizada, no hostil. Gallup, además, encontró que los menores de 40 usan IA más o menos al mismo ritmo que el promedio.
- El historial respalda la cautela. El análisis de la OCDE de 2015 sobre datos de PISA encontró que los alumnos que usaban mucho la computadora en la escuela salían peor, y que invertir fuerte en tecnología no trajo mejoras notables. En Perú, una evaluación aleatoria del programa Una Laptop por Niño no encontró efectos en matemáticas ni lenguaje.
- El celular cambió el salón primero. En 2023, el 72% de los maestros de prepa en Estados Unidos dijo que la distracción por celulares era un problema grave, según Pew.
- Para los papás, la pregunta útil es concreta: ¿qué herramienta, para qué habilidad y con qué evidencia?
Qué encontró la encuesta de EdWeek a maestros nuevos
La encuesta del EdWeek Research Center se hizo a 596 educadores en febrero y marzo de 2026 y la reportó Alyson Klein en Education Week el 28 de octubre de 2026. Su hallazgo central es una división según la etapa de la carrera.
| Años de experiencia | Dicen que la tecnología aumenta más de lo que reduce el aprendizaje | Notas |
|---|---|---|
| Menos de 10 | 17% | Casi la mitad dice que es “igual de probable” que ayude o perjudique |
| De 10 a 14 | 39% | “Casi 2 de cada 5” la ven como algo positivo |
| 15 o más | El artículo no lo reporta | Menos propensos que los nuevos a elegir “igual de probable” |
Fuente: EdWeek Research Center, publicado en Education Week (2026). El artículo no da el margen de error ni la redacción completa de la pregunta.
Dos precauciones antes de sacar conclusiones. Primero, es una sola encuesta a unos cientos de personas, y el artículo no publica todos los grupos ni el margen de error. Segundo, la pregunta era sobre tecnología en general, no sobre IA. Un maestro puede dudar de las tablets y aun así encontrar útil un chatbot para planear sus clases.
Eso se ve en otros datos. La encuesta de 2026 de Gallup y la Walton Family Foundation a 1,952 educadores encontró que el uso de IA entre los menores de 40 está cerca del promedio de 59%; el uso más alto está entre los 40 y 59 años y el más bajo, 46%, entre los mayores de 60. Los maestros jóvenes no rechazan la tecnología. Simplemente están menos convencidos de que ayude a sus alumnos a aprender.
Por qué existe la brecha generacional: tres explicaciones
Nadie ha comprobado por qué los maestros nuevos son más cautos, así que toma estas tres ideas como explicaciones razonables, sacadas de lo que dicen los propios maestros, y no como causas probadas.
Ellos fueron los conejillos de Indias
Tyler Hunt, maestra de computación de 30 años en una secundaria de las afueras de Chicago, le dijo a Education Week: “Vemos cómo nos afectó y cómo tuvimos que pelear contra eso”. Su generación pasó la adolescencia justo cuando el smartphone y las redes sociales se volvieron universales. El propio Education Week ha reportado que algunos maestros de la generación Z ponen límites a su uso de tecnología y animan a sus alumnos a hacer lo mismo. Quien batalló con una tecnología rara vez es su mayor promotor.
Sus primeros años de docencia fueron frente a una pantalla
Muchos maestros que hoy están en su primera década de carrera empezaron durante o justo después de las clases a distancia de la pandemia. Hunt describió empezar en esa época como “la peor experiencia”. Si tu primer salón fue una cuadrícula de recuadros con el micrófono apagado, viste de cerca lo que se pierde cuando la enseñanza pasa por un aparato. Education Week lo presenta como una posibilidad, y ese es el nivel de certeza correcto.
La novedad ya pasó
Cory Montreuil, coach pedagógico en Denver con 14 años en escuelas, lo dijo sin rodeos: para los maestros jóvenes, la tecnología no es “algo padre, fresco o nuevo”. Es “con lo que usan Snapchat”. Los maestros mayores vieron llegar la computadora como un gran avance. Los jóvenes la ven como algo normal, y eso hace más fácil juzgarla por sus resultados.
Lo que tienen en común las tres explicaciones es que los maestros nuevos razonan desde la experiencia, no desde el miedo. Y la frase de Hunt describe bien al grupo del “depende”: “Algunos de los mejores aprendizajes que tengo son cuando apagamos las pantallas, paramos y platicamos entre nosotros”. Ella enseña computación.
Lo que muestra el historial de la tecnología en el aula
La evidencia sobre la tecnología en el aula es mixta, y lo ha sido desde hace mucho. Esa historia explica por qué la cautela de los maestros nuevos parece sensata y no reaccionaria.
| Lo que se prometió | Lo que encontró la evidencia | Fuente |
|---|---|---|
| Más computadoras en las escuelas subirían el rendimiento | Impacto “mixto, en el mejor de los casos”; el uso muy frecuente se asoció con peores resultados; invertir fuerte no trajo mejoras notables en lectura, matemáticas ni ciencias | OCDE, Students, Computers and Learning (2015) |
| Una laptop por niño mejoraría el aprendizaje | En 318 escuelas rurales de Perú, sin efecto en las pruebas de matemáticas y lenguaje tras 15 meses | Cristia et al., AEJ: Applied (2017) |
| La tecnología personalizaría y mejoraría el aprendizaje en todas partes | ”Alguna tecnología puede apoyar algún aprendizaje en algunos contextos, pero no cuando se usa en exceso o de forma inadecuada” | Informe GEM de la UNESCO (2023) |
| Los aparatos en clase ayudarían casi siempre | 72% de los maestros de prepa en EE. UU. llamó a la distracción por celular un problema grave; 79 sistemas educativos tenían prohibiciones a fines de 2024 | Pew (2024); UNESCO (actualización 2025) |
| Los tutores de IA impulsarían el aprendizaje de matemáticas | GPT-4 sin restricciones subió 48% las notas de práctica, pero las bajó 17% al retirarlo; un tutor que solo daba pistas casi evitó la pérdida | Bastani et al., PNAS (2025) |
| Las apps educativas protegen los datos de los niños | Solo el 16% de los países garantizaba por ley la privacidad de datos en educación en 2023 | UNESCO (actualización 2025) |
El estudio de la OCDE, basado en datos de PISA 2012 de jóvenes de 15 años, es la referencia clásica. Andreas Schleicher, director de educación de la OCDE, resumió el impacto de la tecnología en el rendimiento como “mixto, en el mejor de los casos”. El informe es todavía más duro: “agregar tecnologías del siglo XXI a prácticas de enseñanza del siglo XX solo diluirá la eficacia de la enseñanza”. Schleicher dijo que los alumnos que usaban la computadora con moderación en la escuela “tienden a tener resultados algo mejores” que quienes casi no la usaban, mientras que los que la usaban muchísimo “salen mucho peor en la mayoría de los resultados”, incluso tomando en cuenta su nivel socioeconómico. Corea y Shanghái, los mejores en las pruebas por computadora de PISA, tenían apenas 42% y 38% de alumnos que usaban computadora en la escuela. Son datos de correlación, así que no prueban que la computadora causara peores notas. Pero fue la primera gran señal de que más pantallas no es lo mismo que más aprendizaje.
El estudio de Bastani es el más reciente y el más preciso. Es un experimento de campo aleatorio con casi mil alumnos de prepa en Turquía, así que puede decir más sobre causas. Su hallazgo es justo lo que los maestros nuevos parecen intuir: la misma herramienta ayudó o perjudicó según su diseño. El tutor que daba respuestas se volvió una “muleta”. El que daba pistas, no.
Si quieres profundizar en tablets y aplicaciones, revisa lo que dice la investigación sobre la tecnología en el salón. Y para el lado de los celulares, nuestro análisis del estudio de 2025 sobre prohibir teléfonos en la escuela explica por qué las prohibiciones han tenido efectos más chicos de lo que dicen los titulares.
¿Y en América Latina?
Aquí la región tiene algo que aportar a este debate, y no es poco. Perú fue escenario de una de las evaluaciones más rigurosas que existen sobre tecnología en la escuela. Julián Cristia y sus colegas, con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo, evaluaron de forma aleatoria el programa Una Laptop por Niño en 318 escuelas primarias rurales. El programa multiplicó el número de computadoras por alumno de 0.12 a 1.18, y los niños las usaron mucho más en la escuela y en casa. Después de 15 meses, no se encontró efecto en las pruebas de matemáticas ni de lenguaje. Hubo algunos indicios, no concluyentes, de mejoras en habilidades cognitivas generales. El estudio se publicó en 2017 en el American Economic Journal: Applied Economics.
La lección no es que la tecnología no sirva. Es que repartir aparatos no equivale a enseñar. Varios países de la región han tenido programas masivos de laptops o tablets, y la pregunta que dejan es la misma que hacen hoy los maestros jóvenes en Estados Unidos: ¿para qué se usa cada herramienta y quién comprueba que funciona?
No encontré una encuesta latinoamericana que mida la desconfianza de los maestros por edad, así que no puedo decir si la misma brecha generacional existe aquí. Lo que sí puedes hacer es preguntarle al maestro de tu hijo qué ha visto.
Qué significa esto para el salón de tu hijo
Los maestros nuevos son una parte cada vez mayor del magisterio, y sus instintos van a moldear los salones donde se sienta tu hijo. No es razón para esperar menos aparatos en todos lados. Es razón para esperar más maestros que pidan una justificación concreta para cada herramienta.
Eso coincide con un cambio más amplio. Las encuestas de RAND de 2025 encontraron que el 61% de los papás en Estados Unidos cree que más IA dañará el pensamiento crítico de los alumnos, contra solo el 22% de las autoridades de distrito. Es decir, los escépticos suelen ser quienes están más cerca de los niños: los maestros jóvenes y los papás. Los más lejanos, los administradores que firman los contratos, son los más optimistas. Cuando el maestro de tu hijo es más cauto que el distrito, quizá sea porque es quien está en el salón viendo lo que hace la herramienta.
Cómo hablar con un maestro escéptico (o entusiasta)
Pregunta para qué sirve la herramienta
“¿Qué aprende mi hijo en esta aplicación que le costaría más sin ella?” es la pregunta que toda buena herramienta puede responder. Una app de lectura que ajusta la dificultad, o una simulación que muestra algo imposible de hacer con papel, tiene un propósito claro. “Los mantiene entretenidos” no es un objetivo de aprendizaje.
Pregunta qué pasa cuando se apaga la pantalla
El hallazgo de Bastani sugiere que la verdadera prueba es el desempeño sin la herramienta. Pregunta cómo comprueba el maestro que lo aprendido se queda: trabajo en clase, exámenes en papel, explicaciones en voz alta.
Toma las dudas del maestro como información
Si un maestro joven te dice que limita las pantallas, pregúntale qué ha observado. Muchas veces vas a recibir una respuesta concreta sobre atención, escritura o conversación que no viene en ningún comunicado de la escuela.
Que la casa se parezca a la escuela, no al revés
Si en el salón de tu hijo casi no hay pantallas y en casa sí, vale la pena notarlo. Pregúntate qué están desplazando las pantallas de casa: la misma pregunta que se hace un maestro cuidadoso sobre el tiempo de clase.
Lo que no conviene hacer
No asumas que un maestro que limita la tecnología está atrasado, ni que uno que la usa mucho es imprudente. Los datos de EdWeek muestran que la postura más común entre los maestros nuevos es “depende”. Es la respuesta honesta, y merece una pregunta de seguimiento, no un veredicto. Si no sabes cómo abrir la plática, aquí tienes ideas para hablar con el maestro de tu hijo.
Qué observar en los próximos 3 meses
- Semana 4: Haz una lista de todas las aplicaciones o plataformas que tu hijo usa para la escuela. Pregunta al maestro cuáles considera indispensables y cuáles opcionales. Muchos distritos están revisando sus herramientas este año; Nueva York, por ejemplo, anunció que retirará las que no sean esenciales para aprender.
- Mes 2, focos rojos: Tareas que consisten sobre todo en dar clics en una plataforma, sin escribir ni explicar nada; calificaciones que se ven bien en la app, pero un hijo que no puede hacer el mismo trabajo en papel; pantallas para “llenar” el final de la clase.
- Mes 3, autoevaluación: ¿Tu hijo puede contarte algo que aprendió este periodo que solo pudo aprender gracias a la tecnología? Si ninguno de los dos puede nombrar algo, vale la pena comentarlo con la escuela.
Preguntas frecuentes
¿Por qué los maestros jóvenes desconfían de la tecnología educativa?
Ningún estudio ha probado la causa. Los maestros entrevistados por Education Week mencionan haber crecido con smartphones y haber visto sus efectos, haber empezado su carrera durante las clases a distancia de la pandemia y ver la tecnología como algo normal, no emocionante. Muchos tienen una postura mixta: puede ayudar o perjudicar por igual.
¿Los maestros nuevos usan menos la IA?
Según Gallup, no. Su encuesta de 2026 a 1,952 educadores encontró que el uso de IA entre los menores de 40 está cerca del promedio de 59%. El uso más bajo, 46%, está entre los mayores de 60. Dudar de que la tecnología ayude a aprender no es lo mismo que negarse a usarla para planear.
¿La tecnología en el aula mejora el aprendizaje?
Depende del uso. El análisis de la OCDE de 2015 asoció el uso moderado de computadoras con resultados algo mejores y el uso muy frecuente con peores. En Perú, repartir laptops no movió las pruebas de matemáticas ni lenguaje. Un experimento de 2025 encontró que un tutor de IA ayudaba o perjudicaba según diera pistas o respuestas.
¿Debo pedir menos pantallas en la escuela de mi hijo?
Puedes pedirlo, pero una petición concreta funciona mejor: qué herramientas se usan, para qué habilidades y cómo comprueba el maestro que el aprendizaje se sostiene sin la pantalla. Así obtienes una respuesta real y tratas al maestro como aliado, no como blanco.
¿La encuesta de EdWeek representa a todos los maestros?
Encuestó a 596 educadores, y el artículo publicado no reporta el margen de error ni todos los grupos de experiencia. Tómala como una señal fuerte que vale la pena seguir, no como una cifra nacional exacta. Encuestas más grandes, como la de Gallup, apuntan en la misma dirección de cautela.
Sobre el autor
Ricky Flores es el fundador de HiWave Makers e ingeniero eléctrico con más de 15 años de experiencia desarrollando tecnología de consumo en Apple, Samsung y Texas Instruments. Escribe sobre cómo los niños aprenden a construir, pensar y crear en un mundo saturado de tecnología. Lee más en hiwavemakers.com.
Fuentes
- Klein, A. (2026). “Newer Educators Are Less Likely to Say Tech Helps Students Learn.” Education Week. https://edweek.org/technology/newer-educators-are-less-likely-to-say-tech-helps-students-learn/2026/10
- Brenan, M. (2026). “Teachers Using AI Say It Frees Up Time for What Matters Most.” Gallup. https://news.gallup.com/poll/715364/teachers-using-say-frees-time-matters-mostost.aspx
- OCDE. (2015). Students, Computers and Learning: Making the Connection. PISA, OECD Publishing. Resumido en Trucano, M. (2015). “New landmark OECD PISA study on ‘Students, Computers and Learning: Making the Connection’.” World Bank Blogs. https://blogs.worldbank.org/en/education/OECD-PISA-computers-learning
- Earp, J. (2015). “Great tech can’t replace poor teaching.” Teacher Magazine (Australian Council for Educational Research). http://www.teachermagazine.com/au_en/articles/great-tech-cant-replace-poor-teaching
- Cristia, J., Ibarrarán, P., Cueto, S., Santiago, A., & Severín, E. (2017). “Technology and Child Development: Evidence from the One Laptop per Child Program.” American Economic Journal: Applied Economics. https://doi.org/10.1257/app.20150385
- UNESCO. (2023, actualizado 2025). “To ban or not to ban? Smartphones in school only when they clearly support learning.” Global Education Monitoring Report. https://www.unesco.org/en/articles/smartphones-school-only-when-they-clearly-support-learning
- Hatfield, J. (2024). “72% of U.S. high school teachers say cellphone distraction is a major problem in the classroom.” Pew Research Center. https://www.pewresearch.org/short-reads/2024/06/12/72-percent-of-us-high-school-teachers-say-cellphone-distraction-is-a-major-problem-in-the-classroom/
- Bastani, H., et al. (2025). “Generative AI without guardrails can harm learning: Evidence from high school mathematics.” Proceedings of the National Academy of Sciences. https://doi.org/10.1073/pnas.2422633122
- RAND Corporation. (2025). “AI Use in Schools Is Quickly Increasing but Guidance Lags Behind.” https://www.rand.org/pubs/research_reports/RRA4180-1.html
- Associated Press. (2026). “NYC, the nation’s largest school system, bans AI for students through 8th grade.” Spectrum News NY1. https://ny1.com/nyc/all-boroughs/ap-top-news/2026/09/02/nyc-the-nations-largest-school-district-bans-ai-for-students-through-8th-grade