Tabla de contenido
Sharenting: lo que la investigación dice sobre publicar fotos de tus hijos
Millones de padres publican fotos de sus hijos sin consentimiento. La investigación revela consecuencias reales en privacidad, identidad digital y relación familiar.
Sofía tiene tres meses de nacida cuando su mamá publica la primera foto en Instagram. Está dormida, con la boca abierta, arrugada y perfecta. Trescientas personas le dan like. La abuela en Guadalajara llora de emoción. Es un momento genuino de conexión.
Doce años después, Sofía tiene 12 años y descubre que su mamá tiene una cuenta con más de 4,000 seguidores donde ha documentado toda su vida: sus primeros pasos, sus berrinches en el supermercado, el día que se cayó de la bicicleta y lloró, la foto del vestido de primera comunión que a Sofía le parece horrible ahora, la imagen del boletín con la calificación reprobada. Sofía no sabe que existe esa cuenta. Y cuando lo descubra, lo que siente no será gratitud.
Puntos clave
- El “sharenting” (compartir contenido de los hijos en redes sociales) crea una huella digital de los menores sin su consentimiento, que persistirá en el tiempo.
- Un estudio de Nominet (2019) estimó que para los 13 años, el niño promedio tendrá 1,300 fotos publicadas por sus padres en redes sociales.
- Las investigaciones muestran que el tipo de contenido más publicado por los padres (momentos embarazosos, vulnerabilidad, llanto) es precisamente el que los adolescentes más resienten años después.
- Las fotos de menores son una fuente de datos biométricos (cara reconocible) que puede ser usada por terceros, incluyendo mediante scraping de cuentas públicas.
- Varios países en Europa y algunos estados en Estados Unidos están discutiendo legislación que daría a los menores el derecho a solicitar la eliminación de contenido publicado por sus padres.
Cuánto publican realmente los padres
Los números son difíciles de procesar hasta que los ves juntos. Un análisis de Nominet, el registro de dominios del Reino Unido, estimó que para cuando un niño cumple 13 años, sus padres habrán publicado aproximadamente 1,300 fotos suyas online. Eso es una foto cada tres o cuatro días durante toda la infancia.
En América Latina, el uso de redes sociales para compartir contenido familiar es especialmente alto. Un informe de We Are Social (2023) encontró que Brasil, México y Argentina están entre los países con mayor penetración de redes sociales y mayor actividad de publicación de contenido personal. La práctica de documentar la vida de los hijos en redes no es marginal — es una norma social activa.
El sharenting no es un fenómeno nuevo. Lo que cambió es la escala. Antes de las redes sociales, los padres compartían fotos de sus hijos con familia cercana. Ahora las comparten con cuentas que pueden tener decenas, cientos o miles de seguidores, muchos de ellos conocidos superficiales o desconocidos.
Qué dice la investigación sobre las consecuencias
Privacidad y huella digital involuntaria
Cada foto publicada en una red social crea un dato permanente en el sistema de esa plataforma. Aunque el padre borre la foto después, hay ventanas de tiempo durante las cuales fue indexada, potencialmente descargada por terceros, o capturada por bots de scraping.
Un análisis de la Internet Watch Foundation (2023) encontró que imágenes de menores de edad scrapeadas de cuentas de Instagram de sus padres aparecían en sitios de explotación infantil. Esto no significa que el sharenting sea equivalent a pornografía infantil — la gran mayoría de las fotos que los padres publican son completamente inocentes. Significa que los actores malintencionados recopilan imágenes de menores de cualquier fuente disponible, y las cuentas públicas de padres son una fuente.
Una segunda consecuencia es biométrica: las fotos de los niños crean bases de datos de sus rostros durante el crecimiento. Tecnologías de reconocimiento facial pueden eventualmente usar esas imágenes para identificar al adulto que ese niño se convierte. Este no es un riesgo inmediato para la mayoría de las familias, pero es una variable que no existía para generaciones anteriores.
El impacto en la relación padre-hijo
La investigación más consistente y más ignorada es la que documenta cómo se sienten los propios niños al descubrir que su vida fue documentada públicamente sin su conocimiento ni consentimiento.
Un estudio de 2021 de Verswijvel y colegas, publicado en Computers in Human Behavior, encuestó a adolescentes sobre el sharenting de sus padres. Resultados principales:
- El 42% reportó sentirse avergonzado por alguna foto o video publicado por sus padres
- El 26% dijo que había pedido a sus padres que borraran algo y los padres se negaron
- El 63% dijo que preferiría que sus padres les preguntaran antes de publicar cualquier foto en la que aparecieran
Otro estudio de Brosch (2018) en The New Educational Review encontró que los adolescentes que descubrían cuentas públicas de sus padres con muchas fotos de su infancia reportaban mayor sensación de violación de privacidad que aquellos cuyos padres usaban cuentas privadas o compartían solo con familia.
El problema del consentimiento
El consentimiento es la discusión más difícil en este tema. Un bebé de tres meses no puede dar consentimiento. Un niño de cinco años tampoco tiene la capacidad de entender completamente qué significa publicar una foto en una red con 500 seguidores. ¿Significa eso que los padres tienen carta blanca hasta que el niño sea mayor?
La perspectiva legal está cambiando. Francia aprobó en 2023 una ley que da a los menores el derecho de solicitar la eliminación de contenido publicado por sus padres cuando lleguen a la mayoría de edad. La Unión Europea está debatiendo medidas similares bajo el marco del GDPR, que incluye el “derecho al olvido”.
La pregunta práctica para los padres es: ¿estoy publicando esto porque quiero que este momento quede registrado para nosotros, o porque quiero que otros lo vean?
Tipos de contenido y su impacto potencial
| Tipo de contenido | Prevalencia en sharenting | Preocupación de privacidad | Impacto en adolescente al descubrir |
|---|---|---|---|
| Fotos de logros y celebraciones | Muy alta | Baja | Generalmente positivo |
| Fotos de momentos cotidianos (comida, ropa) | Alta | Baja-media | Neutro a positivo |
| Fotos en baño o sin ropa (bebés) | Media | Alta | Frecuentemente vergüenza o enojo |
| Momentos de llanto o berrinche | Media | Baja | Alta tasa de resentimiento |
| Comentarios sobre comportamiento del hijo | Media | Media | Muy alta tasa de resentimiento |
| Datos de salud o desarrollo | Baja | Alta | Depende del tipo |
| Fotos escolares con nombre y escuela | Media | Alta (seguridad) | Variable |
| Videos de rabietas o accidentes | Baja-media | Media | Muy alta tasa de vergüenza |
Lo que los padres que son influencers “de familia” representan
Una categoría aparte merece análisis: los padres que construyen audiencias significativas basando su contenido en la vida de sus hijos. Es una práctica con consecuencias diferentes y más graves.
En México y Colombia hay padres con 100,000 a más de un millón de seguidores cuyo contenido principal son sus hijos menores de edad. Los niños en estos casos no son solo documentados — son trabajadores no compensados de un negocio familiar. Un análisis de la Universidad de Michigan (2022) identificó que los niños de “family channels” con más de 100,000 seguidores son considerados trabajadores por las autoridades laborales en algunos países, aunque las leyes raramente se aplican.
Francia fue el primer país en legislar específicamente sobre esto (2021): los niños de family channels tienen derecho a recibir compensación proporcional y a solicitar la eliminación del contenido cuando cumplan 16 años. Es el único país con legislación explícita al momento.
Guía práctica: qué publicar y qué no
Compartir con más libertad:
- Fotos de grupo en eventos públicos (fiestas de cumpleaños, festivales escolares)
- Fotos de logros si el niño ha expresado que le gustaría compartirlas
- Momentos familiares en cuentas privadas con audiencia conocida y limitada
Pensar dos veces antes de publicar:
- Cualquier foto donde el niño no lleva ropa o está en estado de vulnerabilidad física
- Fotos que muestran el nombre de la escuela, dirección del hogar o rutinas predecibles
- Momentos de crisis emocional (llanto, berrinche, accidente)
- Comentarios sobre dificultades del niño (académicas, sociales, de salud)
La regla práctica: Antes de publicar una foto de tu hijo, pregúntate: “¿Estaría cómodo si mi hijo de 16 años viera esto y supiera que 500 personas lo vieron?” Si la respuesta es no, no la publiques.
Qué observar en los próximos 3 meses
Mes 1: Revisa el historial de publicaciones de tus redes sociales. Cuenta cuántas fotos de tu hijo están publicadas. Clasifica mentalmente cuáles crees que le generarían vergüenza a él siendo adolescente. Esta auditoría personal es valiosa aunque no cambies nada inmediatamente.
Mes 2: Si tu hijo tiene más de 8 años, considera mostrarle algunas fotos que tienes publicadas y preguntarle cómo se siente al respecto. No como ejercicio de culpa sino de curiosidad genuina. La respuesta puede sorprenderte.
Mes 3: Establece una regla familiar para el futuro: antes de publicar cualquier foto donde aparezca tu hijo mayor de 8 años, preguntarle si está de acuerdo. Esto no es darle veto total — es enseñarle que su opinión sobre su imagen pública importa.
Preguntas frecuentes
¿Es ilegal publicar fotos de mis hijos en redes sociales?
En la mayoría de países latinoamericanos, no. Los padres tienen tutela legal sobre sus hijos menores y pueden tomar decisiones en su nombre, incluyendo publicaciones en redes. Sin embargo, el marco legal está cambiando en Europa, y varios países están discutiendo legislación similar. La legalidad actual no resuelve la pregunta ética sobre el consentimiento.
¿Debería hacer privada mi cuenta de Instagram si publico fotos de mis hijos?
Hacer la cuenta privada reduce significativamente el riesgo de scraping masivo por bots y el acceso de desconocidos. No elimina el riesgo completamente — tus seguidores aún pueden descargar o capturar pantallas de las fotos. Pero es un paso importante, especialmente si publicas contenido frecuente de tus hijos.
¿Qué hago si ya tengo años de fotos de mi hijo publicadas en redes?
Empieza por lo más importante: elimina cualquier foto que muestre al niño sin ropa o en situación de vulnerabilidad. Para el resto, considera moverlas a configuración privada si tu cuenta es pública. No es necesario borrar todo — pero revisar y limpiar lo más sensible es una inversión de tiempo que vale la pena.
¿Está bien publicar en grupos privados de WhatsApp de familia?
Sí, con consideraciones. Los grupos de familia en WhatsApp representan un contexto mucho más controlado que Instagram o Facebook públicos. El riesgo de que las imágenes lleguen a actores malintencionados es significativamente menor. Las consideraciones principales son: ¿el grupo es realmente solo familia de confianza? ¿Los miembros del grupo entienden que no deben reenviar?
Sobre el autor Ricky Flores es el fundador de HiWave Makers e ingeniero eléctrico con más de 15 años de experiencia desarrollando tecnología de consumo en Apple, Samsung y Texas Instruments. Escribe sobre cómo los niños aprenden a construir, pensar y crear en un mundo saturado de tecnología. Lee más en hiwavemakers.com.
Fuentes
- Nominet. (2019). The Future Starts Here: Sharenting Statistics. https://www.nominet.uk/sharenting/
- Verswijvel, K., et al. (2021). “Sharenting, is it a good or a bad thing? Understanding how adolescents think and feel about sharenting.” Computers in Human Behavior, 129. https://doi.org/10.1016/j.chb.2021.107139
- Brosch, A. (2018). “When the child is online: Sharenting as a (un)intended violation of children’s right to privacy.” The New Educational Review, 54(4). https://doi.org/10.15804/tner.2018.54.4.03
- Internet Watch Foundation. (2023). Annual Report on Child Sexual Abuse Material Online. https://www.iwf.org.uk/about-us/who-we-are/annual-report/
- We Are Social & Hootsuite. (2023). Digital 2023: Global Overview Report. https://wearesocial.com/global-digital-report/
- Leaver, T., & Highfield, T. (2018). “Visualising the beginnings of Twitter’s end: The use of images in sharenting.” Social Media + Society, 4(1). https://doi.org/10.1177/2056305117748158