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¿Prohibir celulares mejora las calificaciones? Por qué aún no
¿Prohibir celulares mejora las calificaciones? Los datos dicen que apenas. Por qué el primer año casi no cambia nada, qué mejora antes y qué ver el segundo año.
¿Prohibir celulares mejora las calificaciones? Hasta ahora, en promedio, apenas. El estudio más grande de Estados Unidos, con unas 4,600 escuelas que guardaban los celulares en fundas con candado, encontró efectos en los exámenes “consistentemente cercanos a cero” durante tres años. Un estudio en un distrito de Florida encontró notas planas el primer año y una subida de unos 3.5 percentiles al terminar el segundo. Ninguno de los dos resultados significa que las prohibiciones fracasaron. Significa que las calificaciones son lo más lento y lo más ruidoso que una escuela puede medir, y que varias fuerzas previsibles las frenan al principio. Si la escuela de tu hijo prohibió el celular este ciclo y la boleta de fin de año se ve igual, aquí te explico por qué, y qué conviene mirar en su lugar.
Puntos clave
- En el estudio nacional del NBER, el efecto promedio en calificaciones se quedó cerca de cero durante tres años, con pequeñas mejoras en matemáticas de preparatoria y pequeñas caídas en secundaria.
- En un gran distrito de Florida, las notas se mantuvieron el primer año y subieron unos 3.5 percentiles al final del segundo. La baja en faltas injustificadas explicó casi la mitad de esa mejora.
- El primer año viene con desorden: las suspensiones subieron 16% a nivel nacional y 25% en Florida antes de volver a la normalidad.
- Las mejoras se concentran donde más se usaba el celular antes de la prohibición y, en varios estudios, entre los alumnos de menor rendimiento. Los promedios diluyen esos efectos.
- El orden del cambio es, más o menos: primero el uso del celular, luego se calman la disciplina y el bienestar, después la asistencia, y al final las notas.
¿Prohibir celulares mejora las calificaciones? Lo que muestran los datos
Una prohibición escolar de celulares es una regla que impide a los alumnos usar su teléfono personal durante parte o toda la jornada. A la pregunta de si mejora las calificaciones ya hay tres tipos de respuesta, y no coinciden del todo.
El promedio nacional de EE. UU.: casi cero. El documento de trabajo 35132 del NBER, de Allcott, Baron, Dee, Duckworth, Gentzkow y Jacob, usa los registros de ventas del mayor proveedor de fundas para saber cuándo empezaron a guardar celulares unas 4,600 escuelas. Los efectos promedio en exámenes fueron “consistentemente cercanos a cero”. Las preparatorias tuvieron mejoras modestas, sobre todo en matemáticas. Las secundarias, pequeñas caídas. Es un documento de trabajo y todavía no pasa revisión por pares.
Un distrito: mejora en el segundo año. David Figlio y Umut Özek estudiaron uno de los 10 distritos más grandes del país, en Florida, que impuso una prohibición estricta durante toda la jornada en 2023-24. En Education Next, en mayo de 2026, reportan notas estables el primer año y unos 3.5 percentiles arriba del nivel previo al final del segundo. (En otra parte del mismo texto hablan de “unos 4 percentiles”; la cifra depende de qué examen se compare.)
Otros países: resultados mixtos, con mejoras en ciertos grupos. El estudio de Beland y Murphy de 2016 en escuelas de cuatro ciudades inglesas, publicado en Labour Economics, encontró que los resultados en exámenes subieron cerca de 0.07 desviaciones estándar tras las prohibiciones, gracias sobre todo a los alumnos de menor rendimiento. Un documento de trabajo noruego de Abrahamsson no encontró efecto promedio en notas ni en salud mental, pero sí mejoras en las chicas, sobre todo de familias de menores ingresos, con mejores promedios y menos consultas por síntomas psicológicos.
La respuesta honesta es “no mucho, todavía no, y no para todos”. La pregunta útil es por qué. Si quieres el detalle del estudio nacional, aquí está nuestro repaso de la investigación sobre prohibir teléfonos en la escuela.
Cinco razones por las que el efecto inicial es pequeño
1. El primer año es un año revuelto
Los dos grandes estudios de EE. UU. encontraron picos de disciplina. Las suspensiones subieron cerca de 16% el primer año en el estudio nacional y 25% en el distrito de Florida. Ahí, las suspensiones internas de alumnos afroamericanos en escuelas con alto uso previo subieron alrededor de 30%. Un alumno suspendido pierde clases, y un salón que gasta energía en hacer cumplir la regla avanza menos. Los dos estudios encontraron la disciplina de vuelta a la normalidad en el segundo año. El beneficio académico no puede empezar mientras dure la fricción.
2. El aprendizaje se acumula; el examen lo mide una vez al año
Un examen estandarizado mide lo que el alumno sabe después de meses de clases. Quitar el celular cambia cuánta atención trae el niño a cada clase, pero esa atención tiene que convertirse en conocimiento antes de notarse. Los datos de Florida tienen justo esa forma: planos en otoño e invierno del primer año, subiendo a lo largo del segundo. Una prohibición que arrancó en agosto no se puede juzgar con un examen de mayo.
3. Los promedios mezclan escuelas donde el celular importaba con escuelas donde no
En Florida, los investigadores compararon las escuelas con más y menos uso de celular antes de la prohibición. Las de alto uso ganaron cerca de 1.1 percentiles más en los exámenes de primavera. En escuelas donde los alumnos casi no usaban el celular, había menos que arreglar. Un promedio nacional de 4,600 escuelas mezcla las dos situaciones y eso jala el resultado hacia cero.
Lo mismo pasa con los alumnos. Beland y Murphy encontraron mejoras en los de menor rendimiento. Abrahamsson, en las chicas de familias de menores ingresos. Cuando el efecto vive en un subgrupo, el promedio general se ve chico aunque algunos chicos sí se beneficien de verdad.
4. La aplicación de la regla se relaja
Una prohibición que se afloja pierde su efecto. Investigadores de la Universidad del Sur de California, en un análisis publicado por Brookings, encuestaron a adolescentes al inicio y al final del ciclo 2025-26: la proporción que reportó usar el celular en materias básicas subió de 28% a 42% en el año. En escuelas que solo restringían el celular durante las clases, pasó de 32% a más de 50%. El 44% de los adolescentes dijo que los maestros se volvieron menos estrictos. Si baja la dosis, baja el efecto.
5. Quitar una distracción no agrega enseñanza
Este es el punto de ingeniero. Una funda quita una entrada. No cambia el programa, ni el horario del maestro, ni la tarea. Thomas Dee, coautor del estudio nacional, le dijo a la agencia AP que bajar el uso del celular es “un antecedente fundamental” para mejorar académicamente. Necesario, quizá. Suficiente, no. Las escuelas que aprovechan bien la atención recuperada deberían adelantarse a las que solo la guardan.
Qué mejora primero
Si las notas son la última ficha del dominó, ¿cuáles caen antes? Juntando los estudios, esta es la secuencia según la mejor evidencia disponible.
| Resultado | Cuándo cambió | En qué dirección | Fuente |
|---|---|---|---|
| Uso del celular en clase | De inmediato (año 1) | El uso en clase bajó de 61% a 13% (nacional); las visitas diarias de celular bajaron más de 80% en preparatorias de Florida | NBER 2026; Figlio y Özek 2026 |
| Disciplina y suspensiones | Pico en el año 1, normal en el año 2 | +16% (nacional), +25% (Florida), luego al nivel previo | NBER 2026; Figlio y Özek 2026 |
| Bienestar de los alumnos | Baja en el año 1, positivo en los años 2 y 3 | Por encima del punto de partida en tres años (nacional) | NBER 2026, vía AP |
| Faltas injustificadas | Años 1 y 2 | Entre 5% y 10% menos en secundarias y preparatorias de Florida; poco cambio a nivel nacional | Figlio y Özek 2026; NBER 2026 |
| Convivencia en la escuela | En pocos meses, según relatos | Más plática y ruido en el almuerzo y los pasillos, según maestros y promotores; todavía no medido sistemáticamente | Haidt, entrevista con Katie Couric Media, octubre de 2026 |
| Calificaciones | Año 2 o después, si acaso | Planas en el año 1; +3.5 percentiles al final del año 2 (Florida); casi cero en promedio en tres años (nacional) | Figlio y Özek 2026; NBER 2026 |
La fila de asistencia merece una segunda mirada. Figlio y Özek estiman que la baja en faltas injustificadas en secundaria y preparatoria alcanza para explicar casi la mitad de la mejora del segundo año. Eso sugiere un mecanismo: la escuela se volvió un lugar al que los alumnos estaban más dispuestos a ir. Ellos mismos advierten que las faltas pueden estar reflejando otros cambios del ambiente escolar que no midieron.
Qué pueden hacer los papás mientras las notas se ponen al día
Mide lo que cambia primero
Pregúntale a tu hijo por el recreo, por sus amigos y por cómo se sienten las clases, no solo por las calificaciones. La investigación dice que eso cambia antes. Si te cuenta que el recreo está más ruidoso y que platica con gente nueva, la prohibición está haciendo su trabajo inicial.
Pregunta cómo está usando la escuela ese tiempo
Como la prohibición solo quita una distracción, pregunta qué está agregando la escuela. ¿Hay más discusión en clase, más lectura, más problemas resueltos en el salón ahora que no hay celulares? Los distritos que combinan la prohibición con más actividades, como hizo Spokane con clubes y deportes, le dan a la atención recuperada un lugar a dónde ir.
Fíjate en la aplicación, no en el reglamento
Una regla fuerte en el papel importa menos que una práctica constante. Si tu hijo te dice que “ya nadie revisa”, ese es el patrón de relajamiento de los datos de USC. Plantéalo en la junta de padres como pregunta, no como queja: ¿cómo va la regla a mitad de año?
Pon atención a quién están sancionando
El estudio de Florida encontró que la disciplina pegó más fuerte a los alumnos afroamericanos el primer año. Si tu hijo, o niños que conoces, están siendo suspendidos por el celular, pregunta si primero hay advertencias y retención del aparato hasta la salida. Perder horas de clase va justo en contra del objetivo de la prohibición.
Lo que no conviene hacer
No concluyas que la prohibición “no sirvió” por una sola boleta, ni esperes que arregle sola un problema de calificaciones. Si tu hijo va mal en la escuela, es poco probable que la única causa sea el celular, y que la única solución sea la funda. Para entender cómo afecta tener el celular cerca, revisa nuestro artículo sobre el celular cerca del escritorio y la concentración.
¿Y en América Latina?
Brasil y Chile están justo en el punto donde esta investigación se vuelve útil. La Ley 15.100 de Brasil, promulgada en enero de 2025, prohíbe el uso del celular personal en clases, recreos e intervalos en toda la educación básica. Chile empezó a aplicar su reforma a la Ley General de Educación con el año escolar 2026, que arrancó el 2 de marzo, con la prohibición como regla general y excepciones documentadas. Es decir, las escuelas brasileñas van en su segundo año y las chilenas en el primero.
Si la experiencia de EE. UU. sirve de guía, los papás chilenos deberían esperar un 2026 con más roces y pocas diferencias en las notas, y los brasileños, empezar a ver en 2026 si la asistencia y la convivencia mejoran. No encontré todavía una evaluación publicada del efecto académico de ninguna de las dos leyes. Cuando aparezca, la pregunta clave será la misma que en Florida: ¿mejoró más donde más se usaba el celular?
Qué observar en los próximos 3 meses
- Semana 4: ¿Tu hijo se está adaptando o sigue peleando con la regla todos los días? Quejarse es normal. Los reportes repetidos son motivo para hablar con la escuela.
- Señales de alerta en el mes 2: tu hijo cuenta que ya nadie hace cumplir la regla o que sus compañeros usan el celular a la vista. Es esperable; los datos de USC muestran que la regla se afloja en el año. Pregúntale a la escuela.
- Autoevaluación del mes 3: mira la asistencia y el interés antes que las notas. ¿Tu hijo va más a gusto a la escuela? ¿Habla más de sus amigos? Esos son los indicadores adelantados. Las notas vendrán, o no, el próximo ciclo.
Preguntas frecuentes
¿Prohibir celulares mejora las calificaciones?
En promedio, no mucho en los primeros años. El estudio nacional del NBER encontró efectos cercanos a cero en tres años. Un distrito de Florida encontró una mejora de unos 3.5 percentiles para el segundo año, concentrada en escuelas con alto uso previo del celular. En algunos estudios, las mejoras son mayores para los alumnos de menor rendimiento.
¿Por qué subieron las suspensiones tras las prohibiciones?
Hacer cumplir una regla nueva genera conflictos, sobre todo al principio. Las suspensiones subieron cerca de 16% a nivel nacional y 25% en un distrito de Florida el primer año, y volvieron a la normalidad en el segundo. Los investigadores lo atribuyen al desajuste inicial mientras alumnos y personal se acomodaban.
¿Cuánto tarda una prohibición en notarse en las notas?
La mejor evidencia sugiere al menos dos años. En Florida, las notas se quedaron planas el primer año y subieron el segundo. El estudio nacional no encontró una mejora promedio después de tres años. El uso del celular, la disciplina, el bienestar y la asistencia cambian antes.
¿Es mejor prohibir el celular toda la jornada o solo en clase?
La evidencia sugiere que la prohibición de toda la jornada aguanta mejor. Los datos de USC muestran que el uso en materias básicas llegó a más de 50% con reglas solo para clases al final del año, contra 35% con reglas de jornada completa. Las comparaciones directas de aprendizaje según el tipo de regla todavía son pocas.
¿Debo preocuparme si la prohibición no cambió las notas de mi hijo?
No después de un solo año. Las calificaciones tardan en moverse. Mira primero si tu hijo está más interesado, va más a gusto a la escuela y pasa menos tiempo con el celular durante el día. Si las notas son una preocupación real, atiéndela directamente con el maestro.
Sobre el autor
Ricky Flores es el fundador de HiWave Makers e ingeniero eléctrico con más de 15 años de experiencia desarrollando tecnología de consumo en Apple, Samsung y Texas Instruments. Escribe sobre cómo los niños aprenden a construir, pensar y crear en un mundo saturado de tecnología. Lee más en hiwavemakers.com.
Fuentes
- Allcott, H., Baron, E. J., Dee, T., Duckworth, A. L., Gentzkow, M., y Jacob, B. (2026). “The Effects of School Phone Bans: National Evidence from Lockable Pouches.” NBER Working Paper 35132. https://www.nber.org/papers/w35132
- Associated Press. (2026). “Largest-ever study of school cellphone bans finds mixed results.” NBC News, 5 de mayo de 2026. https://www.nbcnews.com/tech/tech-news/largest-ever-study-school-cell-phone-bans-finds-mixed-results-rcna343761
- Figlio, D. N., y Özek, U. (2026). “Can Banning Cellphones Save Student Learning? Evidence from Florida.” Education Next, 26(2). https://www.educationnext.org/wp-content/uploads/2026/05/ednext_26_2_research_figlio_ozek.pdf
- Beland, L.-P., y Murphy, R. (2016). “Ill Communication: Technology, distraction & student performance.” Labour Economics, 41, 61–76. https://doi.org/10.1016/j.labeco.2016.04.004
- Abrahamsson, S. (2024). “Smartphone Bans, Student Outcomes and Mental Health.” Documento de trabajo, SSRN. https://doi.org/10.2139/ssrn.4735240
- Silver, D., Rapaport, A., y Polikoff, M. (2026). “A year later: What teens tell us about school cellphone bans.” Brookings Institution, 10 de septiembre de 2026. https://www.brookings.edu/articles/a-year-later-what-teens-tell-us-about-school-cellphone-bans/
- Katie Couric Media. (2026). “Are Phone-Free Schools Working? Jonathan Haidt Weighs In.” 27 de octubre de 2026. https://katiecouric.com/?p=282070
- Teletime. (2025, 13 de enero). “Sancionada lei que restringe uso de celulares nas escolas.” https://teletime.com.br/13/01/2025/sancionada-lei-que-restringe-uso-de-celulares-nas-escolas/
- Emol. (2026, 3 de marzo). “Rige norma que restringe uso de celulares en colegios: Lo que prohíbe y los casos en que sí permite su uso.” https://www.emol.com/noticias/Nacional/2026/03/03/1193083/ley-que-prohibe-celulares-colegios.html