Tabla de contenido
Estudio del cerebro de niños con ChatGPT: cómo leerlo bien
Un estudio del cerebro de niños con ChatGPT dice en su título 'menor creatividad', pero su resumen dice que no hubo diferencia. Cómo leerlo y enseñárselo.
Un estudio del cerebro de niños con ChatGPT publicado en noviembre de 2025 tiene un título hecho para viralizarse: “Menor participación de las redes de control cognitivo, atención y modulación, y menor creatividad en niños mientras usan ChatGPT: un estudio de resonancia magnética funcional”. Si lees el resumen, encuentras esta frase: los puntajes de creatividad, medidos fuera del escáner, no difirieron entre los grupos.
¿Entonces los niños mostraron menos creatividad o no? Según el propio resumen del estudio, no en la prueba de creatividad. Y hay un problema más grande que el título esconde: el estudio comparó a niños con adultos, todos usando ChatGPT. No hubo un grupo de niños que no usara ChatGPT. No puede decirte qué le hace ChatGPT al cerebro de un niño. Lo que sí puede decirte es que el cerebro de un niño de 6 años funciona distinto al de un adulto, algo que ya sabíamos.
Puntos clave
- El preprint (Horowitz-Kraus y colegas, bioRxiv, noviembre de 2025) escaneó a 15 niños de 6 y 7 años y a 16 adultos durante una conversación creativa de cinco minutos con ChatGPT.
- Los niños mostraron menos conectividad en redes de control y atención que los adultos. El resumen dice que los puntajes de creatividad no difirieron entre grupos, pese a la “menor creatividad” del título.
- No hubo una condición sin ChatGPT, así que el estudio no puede mostrar que ChatGPT causó ninguna diferencia.
- Es un preprint, sin revisión por pares, con muestras chicas, una debilidad conocida en los estudios de imágenes del cerebro.
- La lección útil para las familias es cómo leer un estudio: título, resumen, grupo de comparación, tamaño de la muestra y revisión por pares.
Qué hizo realmente el estudio del cerebro de niños con ChatGPT
El estudio es un preprint en bioRxiv de Tzipi Horowitz-Kraus, Yoed Kenett, D. Link, E. Ashqar y Rola Farah, publicado el 10 de noviembre de 2025 (con una segunda versión el 12 de noviembre). Al momento de escribir esto, bioRxiv no indica ninguna versión publicada en una revista.
Este es el diseño, según el resumen:
- Participantes: 15 niños de 6 y 7 años y 16 adultos.
- Tarea: una conversación creativa y natural de cinco minutos con ChatGPT, con la misma instrucción para todos, dentro de un escáner de resonancia.
- Medición: la conectividad funcional dentro de siete grandes redes del cerebro y entre ellas, incluidas la frontoparietal (de control), la de saliencia, la de atención dorsal y la red por defecto.
- Creatividad: medida aparte, fuera del escáner.
Y los resultados:
- Los adultos mostraron una conectividad más fuerte dentro de los sistemas de control y atención, con el efecto más claro en la red frontoparietal, y más integración entre redes.
- Los puntajes de creatividad, medidos fuera del escáner, no difirieron entre los grupos.
- En los adultos, pero no en los niños, más creatividad se asoció con más conectividad en las redes de control.
La interpretación de los propios autores es modesta: la combinación de puntajes de creatividad parecidos con perfiles cerebrales distintos sugiere que las diferencias del desarrollo están más en cómo se pone en práctica el pensamiento creativo que en la capacidad de base. En simple: niños y adultos sacaron puntajes de creatividad parecidos, pero usaron el cerebro de forma distinta durante la conversación con la IA.
Por qué el título y los hallazgos no coinciden
Lo de la creatividad. El título dice “menor creatividad en niños mientras usan ChatGPT”. El resumen no reporta ninguna diferencia en los puntajes de creatividad. La lectura más probable es que esa “menor creatividad” se refiera a patrones de redes cerebrales que los autores asocian con el pensamiento creativo, no a un déficit de creatividad medido. Como sea, quien solo lee el título, que es como casi todo el mundo ve la investigación en redes sociales, se queda con una afirmación que el resumen de los datos no respalda.
La comparación que falta. Para saber qué le hace ChatGPT al cerebro de un niño, habría que comparar a niños usando ChatGPT con niños haciendo una tarea parecida sin él, o a los mismos niños de las dos formas. Este estudio comparó niños con adultos. Las redes de control todavía se están formando en la infancia: un estudio de 2007 en PNAS (Fair y colegas) encontró que las redes de control de los adultos se forman a lo largo del desarrollo, a medida que se fortalecen las conexiones de larga distancia. Así que encontrar menos conectividad de control en niños de 6 años que en adultos es lo esperable en casi cualquier tarea exigente. El estudio no separa “cerebro de niño” de “cerebro de niño usando ChatGPT”.
Muestras chicas. Quince y dieciséis personas es poco para una resonancia funcional. En un análisis muy conocido de 2013 en Nature Reviews Neuroscience, Katherine Button y colegas mostraron que el poder estadístico promedio de los estudios en neurociencia es muy bajo, lo que lleva a sobrestimar el tamaño de los efectos y a que los resultados se repliquen poco. Los estudios chicos pueden encontrar cosas reales. También producen más falsas alarmas y efectos inflados.
Sin revisión por pares. Los preprints son valiosos; permiten que la ciencia avance rápido. Pero ningún revisor independiente ha revisado todavía este. La revisión por pares no garantiza que un estudio esté bien, pero muchas veces detecta justo este tipo de desajuste entre el título y los resultados.
Nada de esto significa que los investigadores hayan hecho un mal trabajo ni que la pregunta no importe. Estudiar el cerebro de niños pequeños mientras usan IA es difícil y vale la pena. Significa que el titular va más allá de la evidencia.
Por qué los titulares se equivocan tan seguido
La exageración muchas veces empieza antes de los periodistas. Petroc Sumner y colegas estudiaron 462 comunicados de prensa de 20 universidades líderes del Reino Unido y las noticias basadas en ellos (BMJ, 2014). Encontraron que el 33% de los comunicados tenía afirmaciones causales exageradas y el 40%, consejos exagerados. Cuando el comunicado exageraba, las noticias lo seguían: el 81% de las notas repetía afirmaciones causales exageradas, frente al 18% cuando el comunicado no exageraba.
El título de un estudio funciona como un minicomunicado de prensa. Cuando promete más que el resumen, los titulares heredan la promesa. Por eso la misma habilidad que te protege de las noticias de salud infladas te protege de las noticias infladas sobre IA y cerebro.
No es el único estudio sobre IA y cerebro con una brecha entre la atención que recibió y la evidencia. El preprint del MIT Media Lab “Your Brain on ChatGPT” (Kosmyna y colegas, 2025), con adultos escribiendo ensayos, tuvo una cobertura enorme y después un comentario formal de otros investigadores con dudas sobre el tamaño de la muestra, la reproducibilidad de los análisis y problemas de método en el análisis de EEG. Si quieres más contexto, lee nuestra nota sobre si ChatGPT hace que los niños piensen peor.
Cómo enseñarle a tu hijo a leer un titular científico
Este estudio es un regalo para enseñar, porque la brecha entre el título y el resumen la puede ver cualquiera que lea los dos.
De 5 a 8 años: “¿cómo lo sabes?”
Háganlo un juego en la comida. Alguien dice algo (“las zanahorias te hacen ver en la oscuridad”) y todos preguntan “¿cómo lo sabes?”. Luego conversen sobre a quién habría que probar para averiguarlo. Los más chicos pueden entender la idea central: para saber si algo cambia a las personas, hay que comparar a quienes lo hicieron con quienes no.
De 9 a 12 años: la prueba justa
Cuéntale el estudio en simple: “Unos científicos metieron a 15 niños y 16 adultos en un escáner del cerebro mientras hablaban con ChatGPT. El cerebro de los niños se veía menos conectado que el de los adultos. ¿Eso lo causó ChatGPT?”. Deja que tu hijo descubra que niños y adultos son distintos de todos modos, y que una prueba justa necesita niños sin ChatGPT. Después, que diseñe la prueba justa en un papel: quién va en cada grupo, qué hace cada uno, qué se mide.
De 13 en adelante: el control de cinco preguntas
Dale a tu adolescente el título y el resumen de este estudio (los dos son gratuitos en bioRxiv, en inglés) y que responda cinco preguntas:
- ¿Qué afirma el título?
- ¿Qué reporta de verdad el resumen?
- ¿A quién se comparó con quién?
- ¿Cuántas personas había en cada grupo?
- ¿Tiene revisión por pares?
Luego, que escriba un titular más preciso. Uno bueno podría ser: “El cerebro de niños y adultos funciona distinto al conversar con ChatGPT, según un estudio pequeño”. La próxima vez que aparezca un titular viral sobre IA y cerebro, que aplique las mismas cinco preguntas.
La pregunta que debes hacer: “Si este estudio fuera cierto, ¿qué nos permitiría decir de verdad sobre ChatGPT, y qué no?”
El control de cinco preguntas, aplicado a este estudio
| Pregunta | Qué buscar | Este estudio |
|---|---|---|
| ¿Qué afirma el título? | Palabras causales fuertes: “menor”, “daña”, “reprograma" | "Menor participación… y menor creatividad en niños mientras usan ChatGPT” |
| ¿Qué reporta el resumen? | Si el resultado principal coincide con el título | Menos conectividad en niños que en adultos; creatividad “sin diferencia” |
| ¿A quién se comparó con quién? | Un grupo sin lo que se está probando | Niños contra adultos, todos con ChatGPT; ningún grupo sin ChatGPT |
| ¿Cuántas personas? | Más es más confiable; los estudios chicos de cerebro inflan efectos (Button y colegas, 2013) | 15 niños y 16 adultos |
| ¿Revisión por pares? | Revista científica o preprint | Preprint en bioRxiv; sin versión publicada indicada |
| Veredicto | Datos tempranos interesantes sobre diferencias del desarrollo; no es evidencia de que ChatGPT dañe el cerebro ni la creatividad de los niños |
¿Y en América Latina?
No conocemos estudios latinoamericanos de imágenes cerebrales con niños y ChatGPT. Lo que sí llega a la región son los titulares: muchas notas sobre IA y cerebro se traducen de medios en inglés, a veces copiando el título del estudio y no el resumen. Por eso el control de cinco preguntas sirve igual en Bogotá que en Buenos Aires.
Hay herramientas locales que ayudan. En Argentina, Chequeado, un medio de verificación que forma parte de la red internacional de verificadores (IFCN), publica explicadores para familias, como uno sobre qué hacer si un hijo es víctima de un deepfake creado con IA. Es un buen lugar para revisar antes de reenviar. Y la UNESCO, en su guía de 2023 sobre IA generativa en la educación, propuso 13 años como edad mínima para usar estas herramientas en el aula, una referencia más útil para un papá de un niño de 6 años que cualquier escáner.
Ojo con esto: el que no haya estudios locales no significa que haya que importar las conclusiones exageradas. Significa leer con más cuidado lo que llega.
Qué pueden hacer los papás con estudios así
Lee más allá del titular, siempre
Cuando un estudio sobre niños e IA se vuelve viral, busca el resumen. Casi siempre es gratuito. Fíjate si el resultado principal coincide con lo que se afirma. Toma dos minutos y vas a ser el papá más tranquilo del grupo de WhatsApp.
Tampoco te vayas al otro extremo
Que un estudio tenga fallas no prueba lo contrario de lo que dice. Todavía sabemos poco sobre qué hace el uso de IA en el cerebro en desarrollo de los niños pequeños. La prudencia razonable sigue en pie: los niños chicos que usan IA deberían hacerlo con un adulto, y no debería reemplazar el juego, la conversación ni las actividades con las manos. Para más contexto, mira nuestra nota sobre la asistencia constante de la IA y el desarrollo del cerebro de los niños.
Busca siempre el grupo de comparación
“Los niños que usan X muestran Y” significa poco sin “comparados con niños que no lo usan”. Acostúmbrate a buscar la comparación. A la mayoría de los estudios engañosos, y de los titulares engañosos, les falta una.
Comparte la lección, no el pánico
Si alguien te reenvía el titular, responde con la frase del resumen: los puntajes de creatividad no difirieron entre los grupos. Vas a ayudar más a otros papás que con otro reenvío alarmado.
Lo que no conviene hacer
No uses este estudio para asustar a tu hijo y alejarlo de la tecnología. Los niños notan cuando los adultos exageran, y eso te cuesta credibilidad para las advertencias que sí importan. Úsalo para enseñarle a pensar.
Qué observar en los próximos 3 meses
- Semana 4: Leíste el resumen de al menos un estudio viral antes de reaccionar, y tu adolescente probó una vez el control de cinco preguntas.
- Señales de alerta en el mes 2: que tu hijo repita como verdad afirmaciones alarmantes sobre IA y cerebro, o que descarte toda la investigación como falsa. Las dos cosas indican que falta practicar el punto medio: “esto es lo que este estudio puede y no puede mostrar”.
- Autoevaluación en el mes 3: ¿Tu adolescente puede explicar por qué un estudio necesita un grupo de comparación? ¿Puede encontrar un resumen por su cuenta? Fíjense si este preprint llega a publicarse con revisión por pares, y si el título cambia.
Preguntas frecuentes
¿Usar ChatGPT baja la creatividad de los niños?
Este estudio no lo muestra. Su título habla de “menor creatividad”, pero su resumen dice que los puntajes de creatividad medidos fuera del escáner no difirieron entre los niños de 6 y 7 años y los adultos. Y como no hubo un grupo sin ChatGPT, no pudo probar si ChatGPT afecta la creatividad.
¿Qué encontró el estudio de resonancia con niños usando ChatGPT?
Quince niños de 6 y 7 años mostraron menos conectividad en redes cerebrales de control y atención que 16 adultos durante una conversación de cinco minutos con ChatGPT. Eso coincide con el desarrollo normal del cerebro, porque esas redes maduran con la edad. Es un preprint y no tiene revisión por pares.
¿Qué es un preprint?
Un preprint es un artículo de investigación que se publica antes de la revisión por pares, a menudo en sitios como bioRxiv o arXiv. Permite que los hallazgos circulen rápido, pero ningún experto independiente ha revisado todavía sus métodos ni sus conclusiones. Toma sus resultados como tempranos y provisorios, y fíjate si después aparece una versión revisada.
¿Cómo sé si un estudio sobre niños y pantallas es confiable?
Hazte cinco preguntas: qué afirma el título, qué reporta el resumen, a quién se comparó con quién, cuántas personas participaron y si tiene revisión por pares. Fíjate sobre todo si falta el grupo de comparación, si la muestra es chica y si el titular convierte una asociación en una causa.
¿Los niños pequeños deberían usar ChatGPT?
Muchos servicios de IA fijan en sus condiciones una edad mínima de 13 años o más, y la UNESCO sugirió en 2023 los 13 años como mínimo para el uso en el aula. Este estudio no muestra daño, pero tampoco muestra que sea seguro. Con niños chicos, cualquier uso de IA debería ser junto a un adulto y no reemplazar el juego ni la conversación.
Sobre el autor
Ricky Flores es el fundador de HiWave Makers e ingeniero eléctrico con más de 15 años de experiencia desarrollando tecnología de consumo en Apple, Samsung y Texas Instruments. Escribe sobre cómo los niños aprenden a construir, pensar y crear en un mundo saturado de tecnología. Lee más en hiwavemakers.com.
Fuentes
- Horowitz-Kraus, T., Kenett, Y. N., Link, D., Ashqar, E., y Farah, R. (2025). “Lower engagement of cognitive control, attention, modulation networks and lower creativity in children while using ChatGPT: an fMRI study.” Preprint en bioRxiv, sin revisión por pares. https://www.biorxiv.org/content/10.1101/2025.11.07.687207
- Button, K. S., Ioannidis, J. P. A., Mokrysz, C., Nosek, B. A., Flint, J., Robinson, E. S. J., y Munafò, M. R. (2013). “Power failure: why small sample size undermines the reliability of neuroscience.” Nature Reviews Neuroscience, 14(5), 365-376. https://doi.org/10.1038/nrn3475
- Sumner, P., Vivian-Griffiths, S., Boivin, J., Williams, A., Venetis, C. A., Davies, A., Ogden, J., Whelan, L., y colegas. (2014). “The association between exaggeration in health related science news and academic press releases: retrospective observational study.” BMJ, 349, g7015. https://doi.org/10.1136/bmj.g7015
- Fair, D. A., Dosenbach, N. U. F., Church, J. A., Cohen, A. L., Brahmbhatt, S., Miezin, F. M., Barch, D. M., Raichle, M. E., y colegas. (2007). “Development of distinct control networks through segregation and integration.” Proceedings of the National Academy of Sciences, 104(33), 13507-13512. https://doi.org/10.1073/pnas.0705843104
- Kosmyna, N., y colegas. (2025). “Your Brain on ChatGPT: Accumulation of Cognitive Debt when Using an AI Assistant for Essay Writing Task.” Preprint en arXiv, sin revisión por pares. https://arxiv.org/abs/2506.08872
- Stankovic, M., Hirche, E., Kollatzsch, S., Doetsch, J. N., y colegas. (2025). “Comment on: Your Brain on ChatGPT.” arXiv. https://arxiv.org/abs/2601.00856
- UNESCO. (7 de septiembre de 2023). “UNESCO: Governments must quickly regulate Generative AI in schools.” https://www.unesco.org/en/articles/unesco-governments-must-quickly-regulate-generative-ai-schools
- Chequeado. (2026). “Qué hacer si tu hija o hijo es víctima de un deepfake sexual creado con IA.” https://chequeado.com/el-explicador/que-hacer-si-tu-hija-o-hijo-es-victima-de-un-deepfake-sexual-creado-con-ia/