Los niños nacidos entre 2015 y 2020 tienen un problema motor — los terapeutas lo están documentando
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Los niños nacidos entre 2015 y 2020 tienen un problema motor — los terapeutas lo están documentando

Los datos de terapia ocupacional pediátrica muestran retrasos en niños de 5-9 años, impulsados por el tiempo de pantalla que reemplazó el juego físico durante la pandemia.

Los terapeutas ocupacionales pediátricos comenzaron a notarlo alrededor de 2022. Llegaban niños que no podían sostener unas tijeras correctamente. Niños de cinco años que deberían tener una toma funcional del lápiz, no la tenían. De seis años con dificultad para abrocharse la camisa. De siete que no habían aprendido a amarrarse los zapatos, no porque nadie les enseñara, sino porque la base motora fina todavía no estaba ahí.

No eran casos aislados. Las clínicas de terapia ocupacional en México, Estados Unidos y toda América Latina empezaron a reportar lo mismo: la generación pandemia — los niños nacidos aproximadamente entre 2015 y 2020 — llegaba al kínder y primer grado con brechas motoras medibles comparados con generaciones anteriores. Y las listas de espera para ver a un terapeuta ocupacional pediátrico, ya de por sí largas, se dispararon a 6, 8, hasta 12 meses en ciudades como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.

Esto importa más allá de la caligrafía. La competencia motora en la primera infancia es uno de los predictores más fuertes de los hábitos de actividad física, la preparación académica y la participación social durante la escuela primaria. Cuando esa base se retrasa, los efectos se acumulan.

Lo que los terapeutas ocupacionales pediátricos están viendo desde 2022 — los datos

La señal más clara no está en los artículos académicos: está en las listas de espera. En 2019, muchas clínicas pediátricas de terapia ocupacional tenían esperas de 4 a 8 semanas. Para 2022, reportes de terapeutas en práctica privada en México y Latinoamérica describían esperas de 3 a 8 meses como la nueva normalidad — con variaciones significativas según el nivel socioeconómico y el acceso al sistema público.

En el IMSS y el ISSSTE, los servicios de rehabilitación pediátrica siempre han tenido demanda superior a la capacidad. La pandemia amplió esa brecha. Las familias con acceso a servicios privados enfrentan costos de $600 a $1,500 MXN por sesión semanal, lo que hace el tratamiento inaccesible para una porción significativa de la población. En muchas ciudades y zonas rurales de América Latina, sencillamente no hay terapeuta disponible a ningún precio.

Las preocupaciones más frecuentes reportadas para la cohorte 2015–2020 incluyen:

  • Toma débil del lápiz y formación precaria de letras al entrar al kínder
  • Dificultad con tijeras, botones y cierres
  • Coordinación bilateral reducida (usar ambas manos juntas de forma propositiva)
  • Fuerza de núcleo disminuida que afecta la postura sedente en el salón
  • Retrasos en lanzamiento y recepción de objetos comparados con normas pre-pandemia

Estos no son impresiones subjetivas. Evaluaciones estandarizadas como el Bruininks-Oseretsky Test of Motor Proficiency (BOT-2) y el Movement Assessment Battery for Children (MABC-2) lo muestran cuantitativamente.

Por qué la cohorte 2015–2020 es la más afectada

Para entender por qué este grupo específico de niños muestra retrasos más pronunciados que los un poco mayores o menores, hay que mapear las edades que tenían durante la pandemia.

Un niño nacido en 2017 tenía 2 a 3 años en 2020. El período de los 2 a los 5 años es la ventana de desarrollo primaria para las habilidades motoras gruesas y finas — cuando correr, saltar, trepar, lanzar, dibujar y manipular objetos pequeños construyen la arquitectura neuronal del control del movimiento. Las restricciones pandémicas golpearon a esta cohorte exactamente durante esa ventana.

En México, los cierres de escuelas fueron de los más prolongados del mundo. Según datos de la SEP, muchos niños no regresaron a clases presenciales sino hasta el ciclo escolar 2022-2023. Eso significó que niños que en condiciones normales habrían tenido kínder con educación física, juego en el recreo y manipulación de materiales, en cambio pasaron esos años en casa, muchos frente a una pantalla.

Un estudio de 2022 de Holloway, Stoodley y Sheridan en Preventive Medicine Reports analizó los niveles de actividad física en niños de 3 a 10 años durante las restricciones por COVID-19. Encontraron que la actividad física estructurada y no estructurada disminuyó entre 60 y 80% en los primeros meses de confinamiento. En los niños más pequeños — de 3 a 5 años — la reducción fue más severa y más sostenida. El tiempo de pantalla aumentó en consecuencia, con los mayores incrementos en visualización pasiva concentrados en los grupos de menor edad.

La cohorte 2015–2020 no solo perdió un año de juego físico. Perdió 12 a 18 meses de la ventana de desarrollo específica en que la competencia motora se construye más rápidamente — y es más sensible a la privación.

Qué habilidades motoras están más retrasadas — y lo que muestran los datos

No todas las habilidades motoras están igualmente afectadas. Las investigaciones y los reportes clínicos apuntan de manera consistente a las habilidades motoras finas y los patrones de movimiento funcional que dependen del tipo de manipulación física variada y repetida que el tiempo de pantalla pasivo no proporciona.

Dominio motorReferencia pre-pandemia (5-6 años)Observaciones post-pandemiaPreocupación principal
Toma del lápizToma trípode funcional típica a los 5 añosTomas inmaduras más comunes al entrar a kínderPreparación para escritura
Uso de tijerasCorte básico a los 5 años, líneas curvas a los 6Control de tijeras retrasado; fuerza de agarre insuficienteCoordinación motora fina
Coordinación bilateralAtrapar con dos manos, ensartar cuentas a los 5 añosIntegración de dos manos reducidaLectura, instrumentos musicales
Motor grueso — lanzamientoLanzamiento con rotación de tronco a los 5 añosCoordinación brazo/cuerpo retrasadaEducación física, juego social
Motor grueso — equilibrioSaltar en un pie 3-5 veces a los 5 añosRetrasos de equilibrio más comunesFuerza de núcleo, postura
Resistencia posturalSentado erguido 20+ minutos típicoEncorvamiento y fatiga en tareas sedentes reportados con mayor frecuenciaParticipación en el aula

Fuentes: Ketcheson et al. (2021), Holloway et al. (2022), AAP (2022), comparaciones de normas BOT-2/MABC-2.

Qué significan los retrasos motores para el desempeño escolar

La conexión entre competencia motora y resultados académicos no es intuitiva, pero está bien establecida en la literatura del desarrollo. Se da por varios caminos.

El más directo es físico: un niño que no puede sostener el lápiz correctamente produce letras de manera lenta y costosa. El esfuerzo cognitivo invertido en el acto físico de escribir deja menos disponible para el contenido. Por eso las habilidades motoras finas en el kínder predicen los resultados de lectura y matemáticas años después.

Un estudio de 2010 de Grissmer y colaboradores en Developmental Psychology encontró que las habilidades motoras finas al entrar al kínder eran de los predictores más fuertes del rendimiento académico a los 8 años — más fuertes que la atención, las habilidades sociales, o el conocimiento previo de números y letras. Este resultado se replicó en múltiples cohortes.

Para la cohorte pandémica que entró al kínder entre 2022 y 2025, las implicaciones son directas: una generación que llega con habilidades motoras finas retrasadas llega con preparación académica reducida — sin culpa de ellos ni de sus papás.

Qué pueden hacer los papás en casa sin terapeuta

La mayoría de las familias en la situación actual de listas de espera enfrentan la misma pregunta: sabemos que hay una preocupación, no podemos conseguir cita en meses, ¿qué hacemos mientras tanto? La evidencia sobre intervención motora en casa es genuinamente alentadora.

Plastilina, arcilla y arena cinética a diario

Apretar, enrollar, aplanar y cortar plastilina construye directamente la fuerza de los músculos intrínsecos de la mano y el control motor fino. No es sustituto de la terapia, pero aborda el déficit de fuerza de mano que subyace a la mayoría de los retrasos motores finos. Apunta a 10 a 15 minutos diarios.

Puzzles, LEGO y juguetes de construcción

Estas actividades requieren coordinación bilateral de manos, destreza de dedos y control visual-motor sostenido. Un puzzle de 100 piezas al día para un niño de 5 años es un entrenamiento sólido de motricidad fina. El LEGO está disponible ampliamente en México — desde sets de Duplo para los más pequeños hasta bloques estándar para mayores. La manipulación de encajar y separar piezas es exactamente el tipo de actividad que la cohorte pandémica no tuvo. Para más sobre por qué las actividades de construcción importan para el desarrollo académico, ve nuestro artículo sobre por qué los niños que dibujan y construyen superan a sus compañeros en STEM.

Priorizá el juego al aire libre no estructurado

Correr en pasto, trepar en el parque, moverse en superficies irregulares — esto construye las bases motoras gruesas y la estabilidad postural que el tiempo sedentario en casa no da. La meta no es deporte organizado. Es exploración física no estructurada. Apunta a 60 minutos diarios de juego activo al aire libre. Tanto la OMS como la AAP citan esta cifra para niños de 3 a 17 años.

Práctica de escritura con lápiz real, no tableta

Para niños en edad escolar, 10 minutos de escritura diaria con un lápiz de madera (no stylus) construye simultáneamente la fuerza de agarre, la memoria de formación de letras y la integración visual-motora. Si la toma es inmadura, empieza primero con plastilina para construir fuerza antes de enfocarte en la formación de letras.

Práctica con tijeras

Dale a tu niño de 4 a 6 años tijeras de seguridad y papel para cortar. Que recorte correo publicitario, líneas rectas, líneas onduladas, formas simples. El patrón muscular del uso de tijeras apoya directamente el desarrollo de la toma del lápiz.

Cuándo buscar una evaluación profesional

Las actividades en casa ayudan significativamente con retrasos leves. Pero algunos niños necesitan evaluación formal, y esperar a ver si los retrasos se resuelven solos puede ser costoso en tiempo de desarrollo.

Busca referencia a terapia ocupacional pediátrica si:

  • Tu hijo de kínder (5-6 años) no puede sostener el lápiz con ningún agarre funcional después de varios meses de práctica
  • Los retrasos motores gruesos afectan su capacidad o disposición para el juego físico con pares
  • La maestra señala preocupaciones específicas sobre desempeño motor en el aula (escritura, tijeras, postura)
  • Tu hijo muestra patrones motores asimétricos — consistentemente favoreciendo un lado en tareas que deberían usar ambas manos
  • Los retrasos motores finos afectan el autocuidado (vestirse, abrocharse, comer)

En el IMSS e ISSSTE, puedes solicitar referencia de medicina familiar a rehabilitación pediátrica. En el sector privado, muchos terapeutas ofrecen evaluaciones iniciales por separado de las sesiones de tratamiento. Dado que las esperas son largas, hacer esa referencia ante el primer signo de preocupación — en lugar de esperar a ver si el niño “lo supera” — es la decisión práctica.

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si el desarrollo motor de mi hijo está retrasado versus simplemente más lento que el promedio?

Los rangos de desarrollo son amplios y la variación normal es real. Un umbral útil: si tu hijo está más de un 25-30% por detrás del referente de edad típico para una habilidad específica (por ejemplo, la mayoría atrapa una pelota a los 5 años, pero el tuyo no puede a los 6.5), eso justifica una conversación con el pediatra. Brechas en una habilidad aislada preocupan menos que retrasos múltiples en varios dominios.

Mi hijo nació en 2018 y parece estar bien. ¿Debo preocuparme de todas formas?

No necesariamente. La cohorte 2015-2020 muestra retrasos a nivel poblacional, no todos los niños individualmente están afectados. Si tu hijo ha tenido juego físico regular, actividades variadas de manipulación, y no hay señales de preocupación en la escuela, puede que no haya nada que hacer. La investigación describe patrones a nivel de grupo, no predicciones individuales.

¿Las pantallas realmente pueden impedir el desarrollo motor, o esto está exagerado?

Las pantallas no causan retrasos motores directamente. El mecanismo es desplazamiento: el tiempo en pantallas es tiempo que no se pasa en manipulación física, juego al aire libre y actividad práctica. Ketcheson et al. (2021) y Holloway et al. (2022) encontraron que es la reducción en actividad física — no la exposición a pantallas en sí — lo que predice puntajes más bajos de competencia motora.

¿La terapia ocupacional es realmente necesaria, o los niños se ponen al día solos?

Para retrasos leves — una habilidad atrasada por 6 meses — el ponerse al día naturalmente con actividades dirigidas en casa es plausible y está documentado. Para niños con múltiples retrasos, preocupaciones funcionales en el aula, o retrasos que persisten un año sin mejora, la evaluación de TO está justificada.

¿Hay recursos en el sistema público en México?

El IMSS y el ISSSTE tienen servicios de rehabilitación pediátrica que incluyen terapia ocupacional, aunque con tiempos de espera significativos y cobertura variable por región. La ruta es: médico familiar → pediatría → rehabilitación pediátrica. En el sistema privado, los costos oscilan entre $600 y $1,500 MXN por sesión en Ciudad de México, con variaciones en otras ciudades.

Puntos clave

  • Los niños nacidos entre 2015 y 2020 vivieron su ventana de desarrollo motor primario (2-5 años) durante los confinamientos pandémicos, perdiéndose 12-18 meses de juego físico que no puede reemplazarse totalmente después
  • En México, los cierres de escuelas fueron de los más prolongados del mundo, amplificando el impacto en esta cohorte específica
  • Los retrasos en motricidad fina (toma del lápiz, tijeras, coordinación bilateral) son los más consistentemente documentados y tienen el efecto más directo en la preparación académica para el kínder
  • Grissmer et al. (2010) encontró que las habilidades motoras finas al entrar al kínder predicen el rendimiento académico a los 8 años con más fuerza que la atención o el conocimiento previo de letras y números
  • Plastilina, juegos de construcción, práctica de tijeras y 60 minutos diarios de juego al aire libre abordan los patrones de déficit más comunes y tienen respaldo de evidencia
  • En el sistema público (IMSS/ISSSTE) la referencia es posible vía medicina familiar → rehabilitación pediátrica; en el privado los costos son $600-$1,500 MXN por sesión

Sobre el autor

Ricky Flores es el fundador de HiWave Makers e ingeniero eléctrico con más de 15 años de experiencia desarrollando tecnología de consumo en Apple, Samsung y Texas Instruments. Escribe sobre cómo los niños aprenden a construir, pensar y crear en un mundo saturado de tecnología. Lee más en hiwavemakers.com.

Fuentes

  1. Ketcheson, L., Mackintosh, K., & Linde, M. (2021). “Motor competence during the COVID-19 pandemic.” Journal of Motor Learning and Development, 9(2), 177–193. https://doi.org/10.1123/jmld.2020-0070
  2. Holloway, J., Stoodley, N., & Sheridan, A. (2022). “Physical activity and screen time in children during COVID-19.” Preventive Medicine Reports, 25, 101685. https://doi.org/10.1016/j.pmedr.2021.101685
  3. Grissmer, D., Grimm, K. J., Aiyer, S. M., Murrah, W. M., & Steele, J. S. (2010). “Fine motor skills and early comprehension of the world.” Developmental Psychology, 46(5), 1008–1017. https://doi.org/10.1037/a0020104
  4. Academia Americana de Pediatría. (2022). “COVID-19 and developmental concerns.” AAP.org. https://www.aap.org/en/news-room/news-releases/aap/2022/
  5. Barnett, L. M., Stodden, D., Cohen, K. E., et al. (2016). “Fundamental movement skills: An important focus.” Journal of Teaching in Physical Education, 35(3), 219–225. https://doi.org/10.1123/jtpe.2014-0209
  6. Secretaría de Educación Pública. (2021). “Regreso a clases presenciales: criterios y lineamientos.” SEP.gob.mx. https://www.sep.gob.mx
  7. Organización Mundial de la Salud. (2020). “Directrices sobre actividad física y comportamiento sedentario.” WHO.int. https://www.who.int/publications/i/item/9789240015128
Ricky Flores
Escrito por Ricky Flores

Fundador de HiWave Makers e ingeniero eléctrico con más de 15 años trabajando en proyectos con Apple, Samsung, Texas Instruments y otras empresas Fortune 500. Escribe sobre cómo los niños aprenden a construir, pensar y crear en un mundo impulsado por la tecnología.